Hoy estoy más feliz de lo normal, una felicidad que no se puede expresar. La humildad siempre suele ser la clave, y una vez más ha quedado demostrado. Ni prepotencia, ni millones y mucho menos individualidades, lo más importante es el grupo, la unión entre jugadores y afición. Los jugadores hacen su trabajo y callan bocas para disfrute de la afición. Está semana Gijón se encuentra en un estado de euforia, y no es para menos. Una sensación de satisfacción increíble demostrando de lo que somos capaces los peques con esfuerzo y entrega. Podría reirme de los madridistas diciendo "Adiós a la liga, adiós.." pero sería rebajarme al mismo nivel que los que nos cantaron "A segunda oe.." Y cómo igual que a mí me ofendieron esos cánticos entiendo que haya gente que no se metió con nadie y le pueda ofender.. Me quedo con mi alegría Sportinguista.

1 comentario:

  1. Me encantan tus textos,te sigo.
    http://paulavespa.blogspot.com/
    Un beso!

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